Normalmente, los pasivos con vencimiento inferior a un año se consideran como pasivos corrientes o a corto pla­zo. Esta clasificación es muy importante para efectos del cálculo del capital neto de trabajo y para la con­fección del estado de cambios en la situación financie­ra, cuando se utilice este informe para propósitos de análisis financiero y toma de decisiones.

El pasivo corriente se jerarquiza en concordancia con los diferentes acreedores que financien a corto pla­zo las necesidades de recursos de la empresa: obli­gaciones financieras, proveedores, cuentas por pagar, impuestos, gravámenes y tasas, obligaciones laborales, diferidos, otros pasivos, pasivos estimados, provi­siones, bonos y papeles comerciales.


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