Una pérdida por deterioro se produce cuando el valor en libros de un activo es superior a su valor recuperable, caso en el cual la microempresa reducirá el importe en libros del activo hasta su importe recuperable. Esa reducción es una pérdida por deterioro del valor.

Por ello, el valor en libros de un activo del inmovilizado material es el valor por el que el activo se reconoce en el estado de situación financiera. En el caso de activos fijos, el importe recuperable es el mayor entre el valor razonable menos los costos de venta de un activo y su valor en uso. Si el importe en libros antes de reconocer la pérdida por deterioro es superior a su importe recuperable, la entidad reducirá el importe en libros al importe recuperable y registrará una pérdida por deterioro del valor en los resultados [2.35ii].

De acuerdo al párrafo 27.14 de la NIIF para Pymes, “El valor razonable menos los costos de venta es el importe que se puede obtener por la venta de un activo, en una transacción realizada en condiciones de independencia mutua entre partes interesadas y debidamente informadas, menos los costos de disposición. La mejor evidencia del valor razonable del activo menos los costos de venta es la existencia de un precio, dentro de un acuerdo vinculante de venta, en una transacción realizada en condiciones de independencia mutua o al precio de mercado en un mercado activo. Si no existiese ni un acuerdo vinculante de venta ni un mercado activo, el valor razonable menos los costos de venta se calculará a partir de la mejor información disponible para reflejar el importe que una entidad podría obtener, en la fecha sobre la que se informa, en una transacción realizada en condiciones de independencia mutua entre partes interesadas y debidamente informadas, una vez deducidos los costos de disposición. Para determinar este importe, una entidad considerará el resultado de transacciones recientes con activos similares en el mismo sector industrial”.

En otros activos distintos de los inventarios, el primer paso para determinar si se debe reconocer una pérdida por deterioro es considerar si, en la fecha sobre la que se informa, existen indicios de que el valor del activo se ha deteriorado. Si existiera algún indicio de deterioro del valor de un activo, la microempresa deberá calcular el importe recuperable del activo.

Si no fuera posible estimar el monto recuperable de un activo individual, la microempresa deberá determinar el importe recuperable de la unidad generadora de efectivo a la que el activo pertenece. La identificación de una unidad generadora de efectivo requiere la utilización del juicio profesional, concepto éste que no está regulado por la NIF para microempresas. Para identificar la unidad generadora de efectivo, el énfasis se debe poner en "el grupo identificable de activos más pequeño" que genera entradas de efectivo "independientes" (párrafo 27.8 de la NIIF para Pymes).

Así, por definición del párrafo 27.15 de la NIIF para Pymes, el valor en uso es el valor presente de los flujos futuros de efectivo que se espera obtener de un activo. El cálculo del valor presente involucra las siguientes fases:

(a)  estimar las entradas y salidas futuras de efectivo derivadas de la utilización continuada del activo y de su disposición final (al respecto véanse los párrafos 27.16 al 27.19 de la NIIF para Pymes), y

(b) aplicar la tasa de descuento adecuada a estos flujos de efectivo futuros (párrafo 27.20 de la NIIF para Pymes).

 

 

 

 

 


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