Las propiedades, planta y equipo deben registrarse por su costo de ad­quisición [9.6], incluidos los derechos de importación y los impuestos indirectos no reembolsables y cualquier costo directamente atribuible al acondicionamiento del activo para el uso previsto. Al determinar el precio de adquisición se deberán deducir los descuentos y rebajas comerciales. [9.7]

Una microempresa medirá todos los elementos de propiedades, planta y equipo tras su reconocimiento inicial al costo menos la depreciación acumulada y las pérdidas por deterioro del valor acumuladas. [9.8]

Aunque la norma no lo menciona, los intereses deben capitali­zarse hasta el momento en que concluya la etapa de pues­ta en marcha y tales activos se encuentren en disposi­ción de ser usados; a partir de dicho momento, los gas­tos financieros en que se continúe incurriendo por no haber sido cancelada la obligación, se cargarán a los resultados del respectivo período contable. Sin embargo, si los activos fijos se adquieren a plazos o por cuotas, los intereses por financiación que se generen, no debe­rán incluirse dentro de su costo. El costo también in­cluye la diferencia en cambio causada, hasta la puesta en marcha del activo, originada por obligaciones en mo­neda extranjera contraídas en su adquisición.

Se deben establecer criterios prácticos para el registro de los costos capi­talizables por adiciones, mejoras y reparaciones de activos fijos, que consideren tanto la importancia de las cifras como la duración del activo, de manera que se logre una clara distinción en­tre aquellos que forman parte del costo del activo y los que deben llevarse directamente a resultados. Para tal efecto, se entiende por adición la inversión agregada al activo inicialmente adquirido, y por mejora los cambios cualitativos del bien que no aumentan su productividad.

Las reparaciones y mejoras que aumenten la eficiencia o extiendan la vida útil del activo constitu­yen costo adi­cional. Las erogaciones realizadas para atender el man­tenimiento y las reparaciones que se rea­licen para la conservación de los activos fijos, se de­ben contabilizar como gasto en el período en el cual se efectúen.

Una microempresa clasificará sus propiedades planta y equipo como activos no corrientes. [9.16]

En notas a los estados financieros debe revelarse, para cada categoría de estos activos, una conciliación del valor contable al comienzo y al final del periodo en la que se indiquen [9.17]:

(a)  Las adiciones;

(b)  Las enajenaciones;

(c)  La depreciación; y

(d)  Otros movimientos.

También en este caso, la identificación de cada clase de propiedad, planta y equipo se podría hacer a través de subcuentas. Por ejemplo, la cuenta “Inmovilizado material” podría estar conformada por: Terrenos y bienes naturales; Construcciones; Maquinaria y equipo; Equipo de oficina; Equipo de cómputo y telecomunicaciones y Equipo de transporte, entre los ítems más comunes en las microempresas. Y los mismos criterios aplicarían para las demás cuentas de este grupo de activos.

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