Desde el punto de vista tributario (Artículo 62 del Estatuto Tributario, inciso 1, parágrafo único), hoy día, él sistema de inventario periódico sólo puede ser utiliza­do por aquellas empre­sas que, por ley, no estén obliga­das a tener revisor fiscal. Pueden existir microempresas que estén constituidas como sociedades anónimas o que sean sucursales de compañías extranjeras, casos en los cuáles, al tenor de lo dispuesto por el artículo 203 del Código de Comercio, estarían obligadas a tener Revisor Fiscal y, en consecuencia, no podrían acogerse al sistema periódico de inventarios.

Una explicación más detallada sobre este tema se aborda en el capítulo correspondiente al Estado de Resultados, en las secciones que tratan la variación de existencias o inventarios, así como el costo de ventas y los sistemas para su determinación que son viables contablemente.

Cuando una microempresa adquiera inventarios a crédito, los intereses de financiación y las diferencias en cambio, si las hay, se reconocerán como gastos en el estado de resultados. [8.6]

Al respecto, en la NIC 23 Costos por préstamos de las NIIF plenas, se requiere que los costos por préstamos, que sean directamente atribuibles a la adquisición, construcción o producción de un activo apto (incluidos algunos inventarios), se capitalicen como parte del costo del activo. Por razones de costo-beneficio, en la Sección 25 “Costos por préstamos de la NIIF para las PYMES” se requiere que estos costos se carguen a gastos, al igual que ocurre en la NIF para microempresas.

La microempresa evaluará al final de cada periodo sobre el que se informa si los inventarios están deteriorados, es decir, si el valor en libros no es totalmente recuperable (por ejemplo, por daños, obsolescencia o precios de venta decrecientes) [2.34]. Si una partida (o grupo de partidas) de inventario está deteriorada, la microempresa medirá el inventario como la diferencia entre el valor en libros del activo y la mejor estimación (que necesariamente tendrá que ser una aproximación) del valor (que podría ser cero) que ésta recibiría por el activo si se llegara a vender o realizar en la fecha sobre la que se informa [2.35i]. Si las circunstancias que originaron el deterioro de valor han cambiado y se ha recuperado la pérdida por deterioro, ésta se revertirá contra resultados. [8.9]

El concepto de “mejor estimación” de que trata el párrafo 8.9 de la NIF para microempresas podría quedar enmarcado dentro de lo que en las NIIF plenas (NIC 2) y en la NIIF para Pymes (Sección 13) se denomina “valor de realización” el cual es definido como “el importe menor entre el costo y el precio de venta estimado menos los costos de terminación y venta” (párrafo 13.19 de la NIIF para Pymes).

En aplicación del párrafo 13.14 de la NIIF para Pymes, en el caso de las entidades de servicios, el inventario de servicios puede considerarse como trabajo en curso de un entregable (por ejemplo, un informe o un análisis que se registra en una cuenta de contrato de servicios). La mano de obra directa y otros costos de personal involucrados en la prestación del servicio, como así también el costo indirecto distribuido, pueden incluirse en la partida del inventario de servicios.

(Continúa)

 

 

 

 

 


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