Los inventarios san activos mantenidos para la venta en el curso normal de las operaciones; en proceso de producción o en forma de materiales o suministros, para ser consumidos en el proceso de producción o en la prestación de servicios. [8.1]

El valor de los inventarios, cuyo registro inicial debe hacerse en una cuenta de “compras” (véase el capítulo correspondiente en el estado de resultados), debe medirse al costo [8.2], e incluye todas las erogaciones y los cargos directos e indirectos nece­sarios para que se encuentren listos para su uso como factor de la producción o venta (8.4]. En consecuencia, el costo de adquisición de los inventarios comprenderá, entre otros, el precio de compra, impuestos no recuperables (no descontables), el transporte, la manipulación y otros costos directamente atribuibles a la adquisición de las mercancías, materiales o servicios. Los descuentos comerciales, las rebajas y otras partidas similares se restarán para determinar el costo de adquisición. Las descuentas posteriores a la compra, tales como los descuentos por pronto pago, se llevarán al estado de resultados. [8.5]

El costo de los inventarios se puede medir utilizando los métodos de primeras en entrar primeras en salir (PEPS) o costo promedio ponderado o cualquier otro método de reconocido valor técnico (como el de identificación específica, por ejemplo, o el método retail). El método últimas en entrar primeras en salir (UEPS) no está permitido en esta norma [8.8], así como tampoco lo está en las NIIF plenas o en la NIIF para Pymes.

Así mismo, se podrán em­plear sistemas de inventario permanente o periódico, con las restricciones que, en éste último caso, se encuen­tran en la legislación fiscal del país y, en caso de optar por el sistema de inventario periódico, deberá realizarse por lo menos una toma física anual del inventario. [8.7]

Por ser los inventarios una parte importante de los activos de muchas empresas, su valuación y presenta­ción tiene un efecto significativo para deter­minar e informar la situación financiera y los resultados opera­tivos de la compañía. Existen, para tal propósito, como ya se mencionó, dos sistemas de valuación de inventarios: a) sistema perma­nente o perpetuo y b) sistema periódico o juego de in­ventarios.

Sistema permanente o perpetuo: Con este sistema se logra que los inventarios se manten­gan siempre al día, pero requiere llevar un juego completo de kárdex para el registro de entradas, salidas y saldos de inventarios. Aunque, bajo éste pará­metro, no se necesitaría practicar inventarios físi­cos, normalmente ellos se realizan para verificar y con­ciliar los saldos contenidos en las tarjetas de kárdex.

Sistema periódico o juego de inventarios: A diferencia del sistema permanente, para poder valuar los inventarios llevados por el sistema periódico se debe realizar un conteo físico y valorizar su resultado, por uno cualquiera de los modelos explicados más adelan­te. Por éste método, también conocido como juego de in­ventarios, el costo de ventas se determina como el cam­bio neto entre el inventario inicial y el final.

 (Continúa)

 

 

 

 

 


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