Por cuestiones de control y orden, debería crearse una cuenta especial para el deterioro de las cuentas por cobrar y asignar subcuentas para identificar el deterioro de cada uno de los tipos de cuentas que integran este grupo.

Si en periodos posteriores se disminuye la cuantía de una pérdida por deterioro del valor y la disminución puede relacionarse objetivamente con un hecho ocurrido con posterioridad al reconocimiento inicial del deterioro, la microempresa revertirá la pérdida por deterioro reconocida con anterioridad. La recuperación del deterioro de valor no puede llevar el valor del activo a un monto neto en libros superior al que hubiera tenido: si no hubiera sufrido ese deterioro. La microempresa reconocerá inmediatamente el monto de la reversión en las cuentas de resultado. [2.36]

De otra parte, la microempresa debe efectuar la causación de los intereses pendientes de cobro, registrándolos en el estado de resultados y afectando la respectiva cuenta por cobrar por intereses. (7.6]

Las cuentas por cobrar se clasificarán como activos corrientes, si se esperan recuperar dentro del lapso de un año, o no corrientes, si se esperan recaudar durante un periodo de más de un año. Debe separarse la porción corriente de la no corriente. [7.7]

Sólo como recomendación para que se evalúe su posible implementación, las microempresas podrían tomar en consideración la valuación posterior de las cuentas por cobrar comerciales y no comerciales al costo amortizado, tal y como se exige en la NIIF para Pymes: “Los instrumentos de deuda que cumplan las condiciones del párrafo 11.8(b) se medirán al costo amortizado utilizando el método del interés efectivo. Los párrafos 11.15 a 11.20 proporcionan una guía para determinar el costo amortizado utilizando el método del interés efectivo”. Valuar las cuentas por cobrar comerciales y no comerciales por su costo amortizado, permitirá a las microempresas identificar cual es el costo implícito de financiar a sus clientes, cuando las cuentas por cobrar generadas en su actividad de negocios no son canceladas dentro de los plazos normales u otorgados por la microempresa. En otro tipo de cuentas por cobrar, tal como préstamos y adelantos a trabajadores o a socios o accionistas, esta metodología (de costo amortizado) cobra aún mayor importancia, al cuantificar el costo financiero de distraer recursos monetarios, que deberían estar empleados en la operación, para desarrollar actividades que no son de su objeto social.

Sin embargo, se reitera que el estándar de medición posterior de las cuentas por cobrar, en su calidad de instrumentos financieros básicos, por el costo amortizado no es de aplicación en la NIF para microempresas, pero que podría, voluntariamente, hacerse bajo la concesión otorgada en los párrafos 2.2 y 3.1 de dicha norma.

Por último, para finalizar este apartado de cuentas por cobrar, la NIF para microempresas pide revelar: (a) el valor en libros de los recursos pendientes de cobro; (b) el valor estimado por deterioro de las cuentas por cobrar; (c) el monto de los intereses pendientes de cobro; y (d) mostrar en nota a los estados financieros el movimiento de las cuentas estimadas por deterioro durante el año. [7.8]

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