Comprende las cuentas que registran los recursos de liquidez inmediata, total o parcial, de que dispone el ente económico y que puede utilizar para fines generales o específicos. Bajo esta denominación se agrupan los saldos en caja, tanto en moneda local como en moneda extranjera; los depósitos en bancos y otras entidades financieras; las remesas en tránsito; los fondos o dineros en poder de funcionarios de la em­presa y que están destinados para atender cierta clase de gastos que requieren un tratamiento especial, dadas ciertas nece­sidades en la prestación de servicios o ad­quisición de elementos para el normal desarrollo de las operaciones; y los fondos sujetos a restricción. Anteriormente a este grupo de cuentas se le denominaba “efectivo” o “disponible”.

El grupo denominado “Efectivo y equivalentes de efectivo debe valuarse y presentarse por su valor nominal y, si se trata de moneda extranjera, debidamente conver­tido a moneda funcional (o legal, como le denominan en la NIF para microempresas) aplicando la tasa de cam­bio representativa del mercado de la fecha del balance.

Los cheques girados con anterioridad a la fecha del balance y que no hayan sido retirados por los beneficiarios, se deben presentar como parte integrante del efectivo.

Los sobregiros bancarios se presentan como un pasivo a corto plazo, aún en el evento de que existan otras cuentas corrientes con saldo disponible con la misma institución, salvo que exista un convenio de compensación entre cuentas.

 

 

 

 


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