Agrupa los valores contabilizados como resultado de las operaciones desarrolla­das en cumplimiento del objeto social y que compromete, a cambio, la entrega de bienes o servicios, si se trata de actividades industriales, comerciales o de servicios. También se registran como ingresos operacionales los dividendos, participaciones y demás entradas por concepto de intermediación financiera, siempre y cuando se identifiquen con el objeto social principal de la empresa que los realiza.

Para esta clase de cuentas, es aconsejable disponer de cuentas contables independientes (de 4 dígitos) para cada tipo de ingresos operacionales: Venta de mercancías no fabricadas por la empresa, Venta de productos terminados, Venta de productos semi-terminados, Venta de sub-productos y residuos, Venta de envases y empaques y Venta de servicios.

Así mismo, dentro de los ingresos operacionales, pero empleando una cuenta independiente, se deben registrar las devoluciones originadas en ventas de productos, realizadas por el ente económico, las cuales – a su vez – deberían clasificarse en sub-cuentas (a nivel el de 6 dígitos), atendiendo el origen de la devolución: mercancías no fabricadas por la empresa, productos terminados, productos semi-terminados, sub-productos y residuos, envases y empaques.

Por último, también disminuyendo el importe de los ingresos operacionales, dentro de la misma categoría se deben crear cuentas y sub-cuentas para el registro de los descuentos que se otorguen por pronto pago y por volumen o condiciones comerciales, separándolas en las mismas categorías señaladas en el párrafo anterior: mercancías no fabricadas por la empresa, productos terminados, productos semi-terminados, sub-productos y residuos, envases y empaques y añadiendo una sub-cuentas para descuentos en la prestación de servicios y teniendo en cuenta, en este último caso (descuentos por volumen) las afectaciones contables que deban hacerse con relación al IVA generado para revertir los registros iniciales de la venta.

El tratamiento, como menor valor de las ventas o ingresos operacionales, de los descuentos por pronto pago y por volumen aunque no está taxativamente regulado por la norma para microempresas, si lo está en la NIIF para las Pymes y, en consecuencia, en aras de la coherencia en la medición y presentación de estados financieros es recomendable registrar contablemente estos eventos tal y como se explicó en el párrafo anterior y no como gastos financieros (sobre todo en el caso de los descuentos por pronto pago) como se acostumbraba a hacer en el país hasta la vigencia de los Decretos 2649 y 2650 de 1993 (artículo 103 y cuentas 5305 cuya dinámica señalaba que este código “Incluye conceptos tales como: intereses, gastos bancarios, descuentos comerciales y comisiones". En relación a esta corrección conceptual, el párrafo 23.3 del módulo correspondiente a “Ingresos de actividades ordinarios” señala que “Una entidad medirá los ingresos de actividades ordinarias al valor razonable de la contraprestación recibida o por recibir. El valor razonable de la contraprestación, recibida o por recibir, tiene en cuenta el importe de cualesquiera descuentos comerciales, descuentos por pronto pago y rebajas por volumen de ventas que sean practicados por la entidad”.

 

 

 

 

 

 


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