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ESTRUCTURA DE
CAPITAL E IMPUESTOS II |
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CREACIÓN DE RESERVAS Sin embargo, un punto que merece especial atención tiene que
ver, precisamente, con la política de distribución de utilidades, pues lo
más recomendable parece ser no decretar ganancias que incluyan una
traslación a los propietarios del ente económico del menor impuesto pagado
como consecuencia de la deducción por concepto de depreciación; porque, de
ésta manera, dicho menor impuesto conllevaría a un ahorro total adicional
que fortalecerá el patrimonio creando un valor adicional para la empresa. En el ejemplo, las utilidades después de impuestos susceptibles
de ser distribuidas ascenderían únicamente a 423 mil pesos ($458.000 de utilidad
después de impuestos, menos $35.000 equivalentes al menor impuesto pagado
por haber hecho uso de una deducción por depreciación de 100 mil pesos). La
diferencia se retendría bajo la figura de una reserva para reposición de
activo o para ensanche o desarrollo empresarial, con lo cuál el balance
—del primer año— después de impuestos y de distribución de utilidades sería:
Y al finalizar la vida útil del activo, separando los
flujos monetarios provenientes del gasto anual por concepto de
depreciación:
De donde, claramente, se puede inferir el enriquecimiento del
ente económico, pues su patrimonio se incrementa de un millón a un millón
350 mil pesos, es decir, exactamente en el monto acumulado, a través de los
diez años de vida útil del activo, del menor impuesto pagado como
consecuencia de la deducibilidad fiscal de la depreciación. Pero el anterior planteamiento sólo es válido, como ya se
mencionó, bajo la circunstancia especial de la no existencia de inflación,
pues cuando éste fenómeno económico aparece produce toda una serie de
consecuencias sobre los conceptos aquí introducidos de deducibilidad de la
depreciación y generación de ahorro propio, a través de sus dos componentes:
a) ahorro interno y b) ahorro fiscal. FINANCIACIÓN MEDIANTE PASIVOS Como se puede observar, el anterior caso supone una financiación
ciento por ciento proveniente de recursos propios, es decir mediante capital
social. Pero, normalmente las empresas financian, parcial o totalmente, sus
inversiones no corrientes con pasivo, también de largo plazo. Si se introduce, entonces, un nuevo supuesto que permita
simular resultados con base en una financiación de la totalidad del costo
del activo fijo y una tasa de interés del 32 por ciento, se obtendrá lo
siguiente, no sin antes reiterar que no habrá aportes de socios o
accionistas, lo cuál significa (únicamente para éste ejercicio) que no existe
capital social:
Resultado que reporta una disminución en la utilidad
—después de intereses y depreciación— de 208 mil pesos, producto de comparar
la utilidad obtenida, en el caso de financiación propia, por valor de 458 mil
con la ganancia después de afectar los ingresos con los gastos financieros
correspondientes. Dicha diferencia de 208 mil pesos, es el 65 por ciento del
monto de los intereses pagados ($320.000 por el 65 por ciento), lo que
significa —ni más ni menos— que el estado subsidia en parte el monto de los
gastos financieros al aceptar fiscalmente la deducción por dicho concepto
(35 por ciento de la tarifa del impuesto sobre la renta, en éste caso). Bien, ¿pero que hacer con los 250 mil pesos obtenidos como utilidad
después de intereses, depreciación e impuestos?. Si se distribuyen en su
totalidad, el balance —al término de la vida útil del activo— será el
siguiente:
Con el
disponible, que se ha generado a través de la reserva oculta del gasto por concepto
de depreciación, el ente económico podrá: 1. cancelar el pasivo financiero,
caso en el cuál la empresa tendría que finalizar sus actividades y sus
propietarios habrían obtenido, en cuatro años, un valor equivalente al
millón de pesos, pero a título personal y, en diez años, dos y media veces el
valor de la inversión financiada ($2.500.000); o 2. también podría adquirir
un nuevo activo, y ello serviría para repetir el ciclo, lo cuál no parece
malo del todo, pero puede ser sustancialmente mejorado, como se explica más
adelante. |
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