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13.4
RENTA CONTABLE Y RENTA ECONÓMICA
Contablemente, la renta o utilidad de un negocio se ha
definido como el resultado (de ahí el nombre de éste estado financiero) de
restar a los ingresos, el total de los egresos (técnicamente denominados
costos y gastos causados). El saldo constituye la ganancia o la pérdida
obtenida en el lapso de tiempo considerado, el cuál servirá para determinar
los impuestos a cargo del ente económico, así como los dividendos a favor
de los dueños del negocio, si es que los ingresos han sido mayores que los
egresos.
Pero dicho saldo residual, cuyo procedimiento de
cálculo fue considerado apropiado durante muchos años no toma en cuenta
factores importantes que están influenciando los valores que en él
intervienen. Uno de éstos factores es la inflación, cuyo efecto en la
determinación de las ganancias o pérdidas "reales" no había sido
tenido en cuenta, pero que ya está siendo incorporado a los resultados
económicos de las empresas. Sin embargo, persisten errores conceptuales
que producen el tránsito, de unas cifras desactualizadas (calculadas sobre
valores históricos), a unos valores sobreestimados (que incluyen ganancias
anticipadas o no realizadas).
Esta definición podría enmarcarse dentro del concepto
de patrimonio financiero incorporado en el texto del decreto 2649 y que
señala que "salvo que normas superiores exijan otra cosa, la utilidad
o excedente se establece respecto del patrimonio financiero debidamente
actualizado para reflejar el efecto de la inflación.". A su vez, el
patrimonio financiero ha sido definido como aquella medida que pretende
establecer, en dinero, un atributo monetario; se trata de conservar una
cantidad determinada de poder adquisitivo. Pero existe también el concepto
de capital físico, mediante el cual se pretende conservar, no una cantidad
determinada de poder adquisitivo, sino una capacidad operativa establecida
y, por definición, se asemeja al concepto de renta económica, cuya
comprensión es muy importante para cualquier clase de análisis que se quiera
realizar.
En desarrollo de ésta teoría, la renta económica
puede definirse a partir de los estudios del economista J.R. Hicks como
"...el valor máximo que una persona puede consumir a lo largo de una
semana, y todavía esperar "estar tan bien" al final de la misma
como estaba al principio". De donde se puede concluir que la renta de
un ente económico no es sólo la diferencia entre activos y pasivos, menos
el patrimonio aportado al inicio del período, así estén todos ellos
actualizados por efectos de la inflación, tal y conforme lo aceptan las
normas contables, sino que, además, debe incorporar un elemento que permita
asegurar que, si se retirara dicho excedente o renta, el patrimonio de la
persona o empresa se conservará, por lo menos en el nivel que tenía al
iniciar el ejercicio comercial.
Esto quiere decir que la calidad de la gestión y el
valor que la comunidad asigne a una actividad particular, son elementos
adicionales que se deben computar al determinar la renta "real"
generada por una empresa. Si el valor de la empresa disminuye, al retirar
las utilidades contables registradas, no podría hablarse con propiedad, de
que dicho monto retirado haya sido, en verdad, una utilidad
"real". Para que exista, económicamente hablando, renta "real"
la empresa deberá estar tan bien, al final como al principio y esto sólo se
logra determinando el valor "de mercado" de la empresa en ambos
períodos; y eliminando de las utilidades contables aquellos factores que
puedan provocar un demérito en la situación patrimonial del ente, como
pueden ser las denominadas en éste texto utilidades "ficticias" o
"aparentes", que provienen de la ganancia por simple tenencia de
activos.
Lo
ideal sería que, a través de las utilidades contables, se puedan determinar
las rentas económicas y que éstas sirvan como base para la distribución de
dividendos o participaciones. El propósito se lograría mediante una adecuada
valorización de los bienes, medición precisa del impacto de la inflación
en la determinación del impuesto, creación de reservas para preservación
del patrimonio y diseño de indicadores de gestión más precisos.
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