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2.2
Activo corriente
Por definición, son considerados activos corrientes
el efectivo y todas aquellas otras cuentas que se espera se conviertan, a
su vez, en efectivo o que se hayan de consumir durante el ciclo normal de
operaciones.
Es importante recalcar dos puntos incluidos en la
definición anterior. En primer lugar, al incluir los activos que se hayan
de "consumir" se estará dando cabida a que, de una vez por
todas, se incorporen como activo corriente los gastos pagados por
anticipado, tales como intereses, seguros y mantenimiento de equipos, entre
otros; así mismo, podría incluirse algunos conceptos de cargos diferidos
como útiles y papelería, lo que implicaría "refundir" nuevamente
los cargos diferidos con los gastos pagados por anticipado, que son
conceptos sustancialmente distintos y cuya diferencia cobra especial importancia
en el momento de dar aplicación al sistema integral de ajustes por
inflación.
En segundo lugar, al hablar de "ciclo de
operaciones" que es el tiempo promedio de retorno del efectivo
invertido en inventarios —después de su venta como producto terminado,
transformación en una cuenta por cobrar y posterior recaudo— no
necesariamente deberá entenderse períodos de un año o menos. Habrá
sectores y empresas en las cuales el ciclo de operación puede ser mayor a
un año, y no por ello algunos de sus activos, como por ejemplo inventarios,
habrán de ser excluidos del activo corriente, Esto quiere decir que si el
ciclo normal de operaciones es mayor de un año, se considerará la duración
del ciclo como base para la clasificación como activo corriente o no
corriente.
De acuerdo al Plan Único de Cuentas y a la definición
de activos corrientes, las partidas que lo integran son el disponible, las
inversiones temporales o de pronta realización, los deudores, los
inventarios y los gastos pagados por anticipado (grupo 1705 del PUC),
incluyendo dentro de éstos últimos algunos cargos diferidos (grupo 1710).
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