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CLASIFICACIÓN DE LOS COSTOS

 

 

17. CLASIFICACIÓN DE LOS COSTOS I (V)

17.5 MÉTODO DE SALDOS DECRECIENTES

Aunque este sistema de depreciación requiere de un valor de salvamento o recu­peración, práctica que no está contemplada en nuestra legislación fiscal pero si en la normatividad contable, vale la pena retomar su estudio pues en épocas inflacionarias puede ser significativo el ahorro financiero proveniente de afectar los resultados con cargos altos por concepto de depreciación, en los primeros años de vida útil del activo, en momentos en que es mayor el poder adquisitivo del dinero. Y si a ello se agrega la obligación de registrar contablemente el resul­tado de aplicar el sistema integral de ajustes por inflación, cobra aún mayor importancia la evaluación de esta clase de métodos de depreciación.

La formulación del método de saldos decrecientes consiste en hallar la raíz enésima del cuociente resultante de dividir el valor de salvamento entre el costo de adquisición del activo. El resultado, sustraido de uno (1), será la tasa de depreciación que se aplicará uniformemente al saldo neto en libros del respectivo activo, durante su vida útil.

Nótese que si el valor del salvamento es igual a cero, la fórmula pierde toda validez. Si se asignara un valor mínimo como cuota de salvamento (por ejemplo $1) se tendrá otro problema, al modificarse cada año el "costo de adquisición" del activo (debido al ajuste por inflación); y una de las premisas del método de saldos decrecientes es, precisamente, que la tasa de depreciación encontrada con la fórmula sea permanente, por­que debe servir para aplicar al saldo neto del activo. Así, por ejemplo, un activo cuyo costo ascendió a mil pesos, vida útil de diez años y valor asignado de salvamento de un peso, arrojará una tasa de depreciación del 49.88 por ciento anual y los siguientes resultados:

CUADRO 5

DEPRECIACIÓN SALDOS DECRECIENTES

 

 

SIN AJUSTES

CON AJUSTES

 

TASA FIJA

TASA FIJA

TASA VARIAB.

Primer año

1.000 = 499

1.240 =    619

1.240  =    632

Segundo año

  521 = 250

771 =    385

  754 =    392

Tercer año

  251 = 125

479 =    239

  449 =    238

Cuarto año

  126 =   63

298 =    148

262 =    141

Quinto año

   63 =   32

185 =      92

149 =      82

Sexto año

   32 =   16

115 =      57

   83 =      47

Séptimo año

16 =     8

71 =      36

45 =      26

Octavo año

8 =     4

44 =      22

24 =      14

Noveno año

4 =     2

28 =      14

13 =        7

Décimo año

2 =     1

17 =        9

7 =        4

 

999

1.620

1.583

 

La explicación de éste cuadro es la siguiente : en la columna "SIN AJUSTES–TASA FIJA" se aplica, en forma constante, las tasa hallada (49.88%) al saldo neto en libros, al finalizar cada período. En la columna "CON AJUSTES – TASA FIJA", aunque se aplica el mismo principio, debe tenerse en cuenta que la depreciación acumulada que se resta del costo ajustado por inflación, al terminar cada ejercicio contable, debe, a su vez, tomarse también ajus­tada por inflación. Por ejemplo, para el segundo año cuyo costo ajustado por inflación es de $1.538 se deduce la depreciación registrada en el último día del período inme­diatamente anterior ($619, depreciación del primer año) ajustada por inflación ($619 X 1.24 = 767), operación que arrojará el saldo neto, base para el cálculo de la depreciación de dicho segundo año : 1.538 - 767 = 771, que se multiplica por la tasa fija (49.88%) para obtener el cargo por éste concepto para el segundo período ($771 X 49.88%  = 384). Y así sucesivamente para los períodos siguientes.

Finalmente, como en el sistema integral de ajustes por inflación la depreciación del año se debe calcular sobre el costo ajustado, se tendrían diez tasas diferentes de depreciación (una por cada año de vida útil), estimadas apli­cando la fórmula general de la raíz enésima:

Primer año

50.95%

Sexto año

55.95%

Segundo año

51.99%

Séptimo año

56.89%

Tercer año

53.01%

Octavo año

57.80%

Cuarto año

54.01%

Noveno año

58.70%

Quinto año

54.99%

Décimo año

59.58%

 

El denominador utilizado para hallar la anterior serie está conformado por el costo ajustado por inflación del activo tomado como ejemplo. La depreciación anual que se contabiliza como costo o gasto se calculará como se observa en el cuadro 5.5 columna "CON AJUSTES–TASAS VARIABLES".

Mirado desde un enfoque contable, el método de saldos decrecientes busca cargar la mayor fracción de depreciación en el primer año, para ir descen­diendo en cada período hasta el último. Su sustento económico se basa en el principio de que las cargas anuales de depreciación decrecientes, al combinarse con unos crecientes gastos de mantenimiento o con un empleo intensivo del nuevo activo, tienden a nivelar las utilidades anuales, estabilizándolas.

La parte débil del método de saldos decrecientes se encuentra en la fija­ción del valor residual o de salvamento que se requiere para despejar la fórmula, pues en la medida en que sea a voluntad de cada cuál como se elige, el hecho se prestará para su manipulación a conveniencia. Así, si a cambio de $1 se toman diez cen­tavos, se acelera aún más los cargos en los primeros años; si se toma un centavo, prácticamente en cinco años ya estará depreciado el activo. En conclu­sión, entre más cercano a cero esté el valor residual o de salvamento que se tome para calcular la depreciación periódica por el método de saldos decrecientes, más rápidamente se ago­tará su vida útil.

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Introducción

Descuentos sobre compras

Depreciación

Método línea recta

Saldos decrecientes

Doble decreciente

Cinco veces tasa decreciente

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Posgrados

Principal

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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