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1.7 FUNCIONES DEL GERENTE DE IMPUESTOS II
En
líneas generales, también son obligaciones del gerente de impuestos
establecer un calendario fiscal que indique las fechas en que se deben
presentar las declaraciones, efectuar los pagos e iniciar la preparación de
los trabajos respectivos, para cumplir los plazos previstos. Así mismo, se
deben señalar los plazos límite para presentar reclamaciones de devolución
y recursos regulares sobre discusión de tributos. El contador o superior
jerárquico debe recibir una copia del calendario e informes periódicos
sobre los impuestos pendientes de pago. Independientemente de la capacidad
del departamento de impuestos, los altos mandos de la empresa no pueden
olvidar su propia responsabilidad sobre el particular.
El gerente de impuestos
debe preparar un presupuesto anual detallado, basado en sus predicciones
sobre los desembolsos y gastos tributarios para uno o más períodos
siguientes. Otra función es la valoración previa de las propuestas futuras
sobre nuevos canales de ventas, producción, expansión, creación de
filiales, fusiones e inversiones, para comprobar y asegurar que la
planificación se realice sobre una base que implique las menores
obligaciones tributarias posibles o, como mínimo, la garantía de que no se
pagarán impuestos en exceso a lo legalmente exigido, debido a errores de
previsión o de cálculo.
El gerente de impuestos
debe desempeñar un papel activo en el diseño de los registros contables y
de los diferentes tipos de informes que el departamento de contabilidad
debe preparar, incluyendo aquellos de uso externo tales como los balances
para las Superintendencias de Valores, Bancaria o de Sociedades o para la
Cámara de Comercio.
Para garantizar buenos
resultados para el departamento y la empresa, el gerente de impuestos debe
participar en diferentes comités y responsabilizarse, en cuanto a la
educación de la opinión pública, respecto a las leyes tributarias,
difundiendo y formulando las leyes que mejor sirvan a los intereses del
país. Las empresas que limiten las actividades de sus departamentos de
impuestos en este terreno, no contribuyen a desarrollar asesores
tributarios capaces de ayudar eficientemente a la dirección en los
asuntos empresariales.
Los gerentes de
impuestos, en forma permanente deben tomar decisiones acerca de temas
tales como:
• ¿Los activos fijos de la compañía deben
ser comprados o tomados en arrendamiento?
• ¿Existe algún beneficio tributario para
la emisión de bonos obligatoriamente convertibles en acciones?
• ¿Es la tasa efectiva de impuesto sobre la
renta acorde con las utilidades reales generadas por la compañía?
• ¿Reportaría beneficios económicos,
financieros y fiscales una operación de readquisición de acciones?
• ¿De qué manera incide la política de
distribución de utilidades del ente económico en la determinación de los
impuestos directos sobre la renta a pagar?
• ¿Debería la empresa sustituir los pasivos
financieros por créditos de fomento de largo plazo? ¿Este cambio se
reflejaría de alguna manera en los impuestos a cargo de la compañía?
• ¿Es el método de valuación de inventarios
el más indicado, cuando la inflación es un fenómeno recurrente en el país?
• ¿Es conveniente adelantar una operación
de fusión por absorción o mejor la adquisición directa de la entidad
mercantil?
• ¿Qué incidencia tributaria tendría el
endeudamiento externo frente a financiación en moneda local?
Las
decisiones basadas en la respuesta a los anteriores interrogantes producen
efectos en la política financiera de la empresa e, inclusive, son determinantes
para la supervivencia comercial del ente económico. Inciden en todos los
sectores de la economía y desde hace relativamente poco tiempo se les
denomina decisiones sobre planeación de impuestos; pero en la medida en
que repercutan en las finanzas de la organización sería más preciso
identificarlas como estrategias financieras
de planeación tributaria.
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