|
1.5 EL GERENTE DE IMPUESTOS
Independientemente
de que el departamento de impuestos sea una división más del departamento de
contabilidad o una sección independiente con su propio equipo directivo,
es necesario que su personal esté compuesto por expertos en el tema y que
tengan atributos personales adecuados para el trato con los funcionarios
públicos. En las negociaciones sobre la determinación de impuestos —bien
sea en la etapa de requerimientos o inspecciones oficiales— los problemas a los que se enfrenta el
gerente de impuestos son similares a los de las relaciones públicas.
Se ha
comprobado que la mayor parte de los acuerdos tributarios se logran
alrededor de la mesa de negociaciones —en la etapa de discusión directa de
los tributos— y no recurriendo a los tribunales. El gerente de impuestos
que logre sustentar sus razones y argumentos ante el fisco o funcionario oficial
tendrá más éxito, en la primera etapa, que el que podría haber obtenido el
mejor, y más costosos, de los asesores externos.
Si, por
cualquier motivo, se llegase a litigar un desacuerdo en el campo tributario,
se debería recurrir al asesoramiento de profesionales especializados; no
obstante, muchos de los casos más importantes ganados en los tribunales se
deben a una excelente presentación previa del material y a una preparación
adecuada de los hechos y antecedentes, tarea que puede realizar a cabalidad
un buen gerente de impuestos.
Que la
dirección del departamento de impuestos recaiga en un abogado, en un
contador o en un profesional de otra rama depende de numerosos factores.
Si la responsabilidad del departamento de impuestos es principalmente la
tributación sobre la renta o los ingresos (que dependen directamente de
los resultados contables), parecería que un contador sería más adecuado que un abogado. Pero
si, por el contrario, las actividades de la empresa son muy diversas y
tienen que ver con muchos frentes relacionados con tasación de impuestos a
la propiedad (valorizaciones, predial), impuestos ad valorem (aduana,
importaciones, timbre) y presentación de recursos y reclamaciones, quizá un
abogado sea la persona más adecuada para dirigir el departamento. En las
grandes empresas, el departamento de impuestos suele estar conformado por
contadores, abogados, economistas, ingenieros y actuarios, permanentemente
asesorados por expertos externos.
Página siguiente
|