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1.4 FUNCIONES DEL DEPARTAMENTO DE IMPUESTOS
Las funciones
del departamento de impuestos varían de una empresa a otra y pueden abarcar
desde la responsabilidad absoluta de todas las cuestiones fiscales,
incluyendo impuestos a la propiedad, indirectos, de renta, municipales y
nacionales, hasta asumir únicamente la planificación y el control de la
tributación sobre la utilidad. Con el paso del tiempo, sin embargo, las
empresas se han inclinado cada vez más por los departamentos de impuestos
encargados de la gestión de todas las cuestiones fiscales, en los que no
existe división de responsabilidades ni posibilidad de declinar las
mismas.
Una de
las obligaciones más importantes del departamento de impuestos es evitar
las obligaciones fiscales innecesarias. Para ello se deben examinar
previamente todos los procedimientos propuestos en lo que respecta a los
aspectos fiscales, antes de que sean puestos en práctica. Esta evaluación
afecta a los métodos de venta y producción, cuándo y donde se concretarán
las transacciones, así como también las adquisiciones y reorganizaciones
planeadas y el retiro o venta de propiedades, entre otras cosas. El ahorro
de cualquier suma, por mínima que parezca, en la primera etapa de cualquier
proceso, es mucho más valioso para la empresa que los potenciales
reembolsos por los impuestos pagados en exceso, para los cuales se
presenten solicitudes de devolución.
Con
frecuencia, los cambios sugeridos por el departamento de impuestos no
interfieren el objetivo previsto. Y, generalmente, ocurre que ciertas
obligaciones fiscales obedecen exclusivamente a cuestiones técnicas que
implican recuperar las pérdidas por medio de reclamaciones de deducciones
o de reintegros. Por consiguiente, la empresa puede perder, de manera
irremediable, sumas importantes si el departamento de impuestos no cumple
correctamente su función en el momento en que se formulan la política y
los planes operativos.
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