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1.2 EL PAPEL DE LOS IMPUESTOS EN LAS
EMPRESAS
Las obligaciones fiscales que deben atender las
empresas de los diferentes sectores que conforman la economía de un país,
han llevado a conformar departamentos especializados con el propósito de
planificar la optimización en el pago de dichos tributos, obtener un mejor
aprovechamiento de los beneficios consagrados en la ley, cumplir
oportunamente los deberes fiscales inherentes, conseguir los recursos
necesarios e interpretar y aplicar debidamente las normas que los rigen,
entre otras cosas. Las decisiones, en materia de impuestos, tienen
incidencia directa en factores tales como:
• Pago de utilidades —a través de
dividendos o participaciones— como retribución a socios o accionistas por
el capital invertido;
• Rentabilidad operativa de la empresa,
como resultado de una correcta aplicación de las normas tributarias;
• Financiación, en cuanto a la generación
de recursos que permitan dar oportuno cumplimiento a las obligaciones
fiscales;
• Optimización de resultados, en la medida
en que se evite el pago de sanciones e intereses de mora;
• Progreso del país, por cuanto la correcta
tasación de los impuestos a cargo de la empresa permitirá la creación de
reservas y previsiones de dinero que sean necesarias, diluyendo de esta
manera la tendencia a la evasión y elusión de impuestos.
• Creación de valor agregado y generación
de recursos propios para atender las necesidades de capital a corto y largo
plazo, sin acudir a endeudamiento externo, con un alto costo financiero.
La
responsabilidad de directivos y gerentes por la rentabilidad de los entes
productivos cobra especial importancia ante los socios o accionistas, dado
su especial derecho a esperar y obtener utilidades acordes con su inversión.
Y, si se satisface esta condición, los propietarios de negocios estarán en
condiciones de irrigar recursos, a través de sus impuestos, a toda la
economía y esta, a su vez, a la comunidad brindando oportunidades de empleo
y bienestar general.
Sin
embargo, ha sido costumbre reiterada en nuestro país mejorar la rentabilidad
de los negocios —para satisfacer las obligaciones con los socios o
accionistas— por medio de la creación de situaciones artificiales que
propenden por el recorte de los impuestos, directos o indirectos, a pagar;
sin caer en la cuenta que estas prácticas, además de la distorsión que
producen en la medición de la verdadera rentabilidad de la actividad,
exponen innecesariamente a la empresa a sanciones económicas de toda
clase y a desdibujar su contribución al entorno social y al desarrollo del
país.
De allí
la importancia de una adecuada planificación tributaria. Las empresas que
no estén en capacidad de generar los recursos suficientes para asumir la
carga tributaria que les corresponda legalmente, deberían cerrar sus
puertas.
De otra
forma, se estaría encubriendo ineficiencias administrativas e incapacidad
empresarial, usando fraudulentamente "subsidios" de parte del
estado, representados en la evasión y elusión de impuestos.
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