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3.4 GENERACIÓN DE AHORRO Y DE RIQUEZA IV
Sin
embargo, un punto que merece especial atención tiene que ver, precisamente,
con la política de distribución de utilidades, pues lo más recomendable
parece ser no decretar ganancias que incluyan una traslación a los propietarios
del ente económico del menor impuesto pagado como consecuencia de la
deducción por concepto de depreciación; porque, de ésta manera, dicho menor
impuesto conllevaría a un ahorro total adicional que fortalecerá el
patrimonio creando un valor adicional para la empresa.
En el
ejemplo, las utilidades después de impuestos susceptibles de ser
distribuidas ascenderían únicamente a 423 mil pesos ($458.000 de utilidad
después de impuestos, menos $35.000 equivalentes al menor impuesto pagado
por haber hecho uso de una deducción por depreciación de 100 mil pesos).
La diferencia se retendría bajo la figura de una reserva para reposición de
activo o para ensanche o desarrollo empresarial, con lo cuál el balance
—del primer año— después de impuestos y de distribución de utilidades
sería:
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Efectivo
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135.000
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Activo fijo
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900.000
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TOTAL ACTIVO
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1.035.000
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Capital
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1.000.000
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Reservas voluntarias
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35.000
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Utilidades por
distribuir
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0
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TOTAL PATRIMONIO
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1.035.000
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Y al
finalizar la vida útil del activo, separando los flujos monetarios provenientes
del gasto anual por concepto de depreciación:
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Efectivo
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350.000
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Disponible para
reposición activo fijo
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1.000.000
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Activo fijo (neto)
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0
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TOTAL ACTIVO
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1.350.000
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Capital
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1.000.000
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Reservas voluntarias
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350.000
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Utilidades por
distribuir
|
0
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TOTAL PATRIMONIO
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1.350.000
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De
donde, claramente, se puede inferir el enriquecimiento del ente económico,
pues su patrimonio se incrementa de un millón a un millón 350 mil pesos, es
decir, exactamente en el monto acumulado, a través de los diez años de vida
útil del activo, del menor impuesto pagado como consecuencia de la
deducibilidad fiscal de la depreciación.
Pero
el anterior planteamiento sólo es válido, como ya se mencionó, bajo la
circunstancia especial de la no existencia de inflación, pues cuando éste
fenómeno económico aparece produce toda una serie de consecuencias sobre
los conceptos aquí introducidos de deducibilidad de la depreciación y
generación de ahorro propio, a través de sus dos componentes: a) ahorro
interno y b) ahorro fiscal.
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