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7.1 INTRODUCCIÓN
Muchas veces las empresas
optan por tomar en arrendamiento la maquinaria y el equipo necesario para
desarrollar las operaciones propias de su actividad social, a cambio de
adquirir directamente tales activos fijos. Las razones que llevan a
directivos y administradores a inclinarse por ésta clase de convenios son
muy variadas.
En algunos casos la
facilidad para suscribir el contrato y usufructuar rápidamente el bien, es
lo que motiva la decisión. En otros, el atractivo de la deducción fiscal
sobre la totalidad del cánon de arrendamiento es el parámetro sobre el cuál
se cuantifica el costo beneficio de la operación. También hay quienes
opinan que algunos indicadores financieros, como los relacionados con
liquidez y solvencia o estructura de capital, pueden mejorar al no
registrar en los estados financieros ninguna clase de deuda, derivada de
la financiación de activos, cuando el ente económico no cuenta con
recursos propios para su adquisición.
Así mismo, en no pocas
ocasiones, el acceso a fuentes de financiación convencionales —que tienen
que enfrentar, sobre todo empresas pequeñas y medianas— es dificultoso,
sino imposible y ello hace que fuentes como el arrendamiento de equipo se
prefiera. Entre otras cosas, el alto valor de los equipos y la dificultad
explicada dieron nacimiento a éste interesante sistema de financiación,
si así se le puede llamar.
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