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2.4 CONCEPTOS APLICADOS DE EVALUACIÓN FINANCIERA III
Índice de inflación (PAAG)
La
inflación es un fenómeno de tipo económico que sirve para medir
porcentualmente un alza generalizada y continuo en el nivel general de
precios; esto quiere decir que, para que exista verdadera inflación, los
precios de venta de todos los productos y servicios que se ofrecen y
demandan en la economía crecen paulatina pero implacablemente, todos los
días. Dicho crecimiento, debidamente promediado en forma ponderada, es lo
que conocemos como índice de variación de precios al consumidor o
demandante final.
Simultáneamente
con el IPC, el estado produce otros índices para medir el crecimiento de
los precios en algunas áreas o actividades de especial interés; tal es el
caso del índice de precios al por mayor, que hace referencia a los
movimientos de mercancías y servicios que tengan que ver con la actividad
industrial y comercial, pero sin tener en cuenta la fase en la cuál tales
productos o servicios llegan al consumidor final; o también el deflactor
implícito del producto interno bruto, que agrupa algunos movimientos de la economía
pero que excluye o incluye transacciones con el exterior.
Sin
embargo, ha sido comúnmente aceptado, en el mundo entero, que sea el IPC el
indicador que sirva para actualizar las cifras que tengan que ver con el
ajuste por inflación a los estados financieros. Y Colombia no ha sido ajena
a tal tendencia, ordenando que en nuestro sistema integral de ajustes por
inflación se emplee el índice de precios al consumidor para empleados
—PAAG— y no el índice ponderado nacional (IPC). PAAG significa "Porcentaje
de ajuste del año gravable", con lo cual se puede observar su
connotación puramente fiscalista, y estará dado por la variación porcentual
del índice de precios al consumidor para ingresos medios (empleados), como
ya se ha comentado.
Pero
¿Que efectos produce la inflación? La mejor manera de verlo es con un
ejemplo: un peso de hoy, que sirve para adquirir cualquier artículo también
hoy, no servirá para adquirir la misma cantidad de bienes dentro de un año
—o cualquier otro período— Sólo se podrá adquirir, aproximadamente, la
mitad si la inflación es del 50 por ciento o dos terceras partes si es del
25 por ciento. Esto nos lleva a concluir que quién guarda su dinero está
perdiendo con la inflación. Entonces, ¿Quién gana? Ganan con la inflación
aquellas personas o empresas que tienen deudas a su cargo, pactadas en
moneda de curso legal; por ejemplo, quien adquiere mercancías a crédito o
quien obtiene préstamos en efectivo (haciendo abstracción de cualquier
clase de interés). Y, consecuentemente, pierde quien otorga los préstamos
o concede crédito en la venta de sus productos o servicios.
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