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2.1 MODELO DE VALOR PRESENTE NETO
El método de valor presente neto
(VPN) es un procedimiento adaptado (y adoptado) de los métodos de flujo de
efectivo descontado, también denominados valor actual, empleados para
medir los efectos financieros de una inversión, es decir, para la
elaboración de presupuestos de capital. Dichos métodos consisten en la
sumatoria de todas las diferencias futuras entre alternativas a una sóla
cantidad actual equivalente, motivo por el cuál el valor actual (o valor
presente neto) de cada alternativa es un valor homogéneo y comparable y,
así mismo, la comparación del valor presente neto, para cada una de las
alternativas evaluadas, debe hacerse durante el mismo número de años u
horizonte de tiempo considerado.
Por lo tanto, el valor presente
neto empleado en éste texto, es una metodología que descuenta todos los
flujos futuros esperados de ahorro interno y de ahorro fiscal que se
producen como consecuencia de un óptimo uso de las oportunidades de
deducciones y demás beneficios contemplados para la determinación de la
base gravable del impuesto sobre la renta.
Así
mismo, también se descuentan todos los flujos de efectivo futuros esperados
que provienen del ahorro total generado por la compañía, el cuál se obtiene
como la suma simple del ahorro interno y del ahorro fiscal, y permitirá
identificar las necesidades de recursos que se deben cubrir en el
desarrollo de las actividades normales del negocio, después de agregar los
desembolsos inherentes a la forma como haya sido financiado el activo en
cuestión: créditos ordinarios o de fomento, arrendamiento operativo o
financieros o bonos —obligatoriamente convertibles en acciones o no— entre
otros.
Para
desarrollar el método del VPN se debe determinar una tasa de descuento que
refleje la restitución del poder adquisitivo de la moneda, en primer lugar
y una tasa de rendimiento mínima deseada por el inversionista o
propietario del capital, si es necesario. Posteriormente se descuentan
todos los flujos de ahorro y de efectivo esperados del modelo, usando la
tasa predeterminada.
Si el
resultado acumulado para el período considerado iguala o se acerca al
valor de reposición del activo más el ahorro fiscal adicional que produce
la tenencia de dicha propiedad, planta o equipo, el modelo es el adecuado;
de lo contrario la compañía estará incurriendo en un alto riesgo de
descapitalización. Al tener que elegir entre diferentes alternativas,
aquella que más se acerque al objetivo o meta —tanto en el cálculo del
ahorro total como en la determinación del efectivo requerido— es la que se
debe escoger.
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