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1.3 CAPITAL NETO DE
TRABAJO
Como a lo
largo de éste texto y, especialmente, en el próximo capítulo se menciona
continuamente el concepto de capital neto de trabajo, vale la pena repasar
la definición de éste importante componente del análisis financiero.
El
capital neto de trabajo es la diferencia obtenida al comparar el total de
activos corrientes, en una fecha determinada, con el total de pasivos,
también circulantes o de corto plazo. El resultado de dicha comparación
señala los recursos con los cuales la empresa atiende sus actividades
operacionales y financieras, sin tener que acudir a fondos extraordinarios.
Conocer
e identificar, pues, los cambios en los componentes del capital neto de
trabajo es —como ya se mencionó— de extrema importancia para los
administradores de una empresa por las siguientes razones, entre otras:
a)
Identificar la necesidad de obtener recursos mediante pasivos a largo
plazo para poder financiar las operaciones corrientes;
b) La
falta de capital de trabajo puede afectar el acceso a recursos nuevos para
el desarrollo normal de las actividades del ente económico;
c)
Existe una opinión generalizada respecto a que, en la medida en que los
activos corrientes superen a los pasivos corrientes, la empresa estará en
mejores condiciones para atender oportunamente sus obligaciones, lo que
permite mejores condiciones de negociación con proveedores y otros
suministradores de bienes, servicios y recursos financieros.
Finalmente,
también es importante recalcar que los conceptos “Capital de trabajo” y
“Capital neto de trabajo” se interpretan de manera distinta, pues la
diferencia entre activos y pasivos corrientes corresponde al capital neto
de trabajo propiamente dicho, en tanto que el total de los activos corrientes
es el capital de trabajo.
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