|
1.1 INTRODUCCIÓN
El flujo de recursos de una empresa es un proceso continuo
y de doble vía, que implica que por cada utilización de fondos exista una
fuente que, previa o simultáneamente, los haya generado. En general, los
activos de una empresa representan las salidas netas de fondos; sus pasivos
y el patrimonio representan las fuentes netas. Así, para que haya productos
disponibles para la venta, debe de haber existido previamente un inventario
de materia prima a la cuál se agregan otros insumos, como maquinaria y
equipo, servicios públicos y mano de obra directa e indirecta, entre los
más conocidos, los cuales se pagan en efectivo, en forma parcial o total.
Después, el producto se vende de contado o a crédito. Si es por éste
último sistema, la venta a crédito incluye una cuenta por cobrar que, una
vez realizada, se convertirá en efectivo. Si el precio de venta del
producto excede todos los costos (incluyendo la depreciación sobre los
activos fijos) existirá una utilidad; en caso contrario habrá una pérdida.
Por tal motivo, los saldos en efectivo fluctúan de
acuerdo al comportamiento de muchas variables, entre las cuales
sobresalen el plan de producción, el comportamiento de las ventas, la
política de cartera de la empresa, las previsiones para inversiones de
capital, los niveles de inventario y las facilidades de crédito con que se
cuente.
Por todo esto, puede afirmarse que en el transcurso
de las operaciones y transacciones, tanto comerciales como económicas de
un negocio, continuamente se están presentando cambios en los valores
de los activos, pasivos, patrimonio y otras cuentas. Dichos cambios,
registrados en cuentas individuales o colectivas durante un período, pueden
medirse y presentarse en un informe de flujo. Es decir, un estado de flujo
puede prepararse para mostrar el aumento o disminución en diferentes
clasificaciones de cuentas importantes para el análisis financiero.
Existen, hoy día, tres estados de flujo que pueden
prepararse a partir de los registros contables: 1) el estado de cambios
en la situación financiera, también conocido bajo la denominación de
"estado de origen y aplicación del capital neto de trabajo" o
“estado de origen y aplicación de fondos”, según se elabore con base en el
capital de trabajo o en el efectivo; 2) el estado de flujos de efectivo y
3) el estado de cambios en el patrimonio.
Y aunque dichos informes hacen parte de los estados
financieros básicos, junto con el estado de situación y el de resultados,
bajo cierta óptica bien podrían ser considerados mejor como elementos de
análisis financiero porque todos ellos facilitan el estudio de la liquidez
de un ente económico, en el corto plazo, a través de la evaluación sobre
cómo obtiene sus recursos y cómo los emplea.
En países en los cuales las empresas se financian
principalmente con créditos de corto plazo, ante la ausencia de un
mercado de capitales suficientemente desarrollado, el análisis de la
capacidad de generación de recursos —bajo cualquier forma— cobra mayor
importancia por cuanto dicha financiación de corto plazo proviene de préstamos
bancarios y de proveedores, hecho que agrava los problemas de liquidez y
cuya solución debe buscarse en la capacidad interna de generación de
recursos líquidos, que es —precisamente— la finalidad de los tres estados
estudiados en los siguientes capítulos de éste texto.
En consecuencia, las distintas definiciones de flujos
de fondos y su uso como elemento de análisis de liquidez, así como la
elaboración de los respectivos estados contables serán presentados desde
el punto de vista de la evaluación de la política financiera del ente económico
y, concretamente, de acuerdo al criterio de disponibilidad de los
fondos en relación con el tiempo requerido para su generación y uso.
Así como existen tres estados para estudiar —bajo
aspectos diferentes— el origen y el destino de los recursos de una
empresa, cada uno de ellos exige una medida de fondos diferente según el
criterio de disponibilidad que se vaya a estudiar. Si se adopta el criterio
de largo plazo los fondos deberán definirse como la acumulación de recursos
generados en la vida comercial de la empresa y el destino dado a dichos
recursos, en cuyo caso podría hablarse de un estado de fondos equivalente
al “Estado de cambios en el patrimonio”.
Si el criterio de disponibilidad en el tiempo es
mucho más restringido, los fondos o recursos generados deben relacionarse
con los cambios en el capital de trabajo, que incluye tanto generación
propia de recursos como obtención de fondos provenientes de operaciones de
financiación. Dichos cambios se registran en el estado financiero denominado
“Estado de cambios en la situación financiera”.
Y,
finalmente, cuando la disponibilidad se relaciona, estrecha y directamente,
con el concepto de liquidez inmediata, sólo se consideran fondos los
recursos más líquidos, los cuales incluyen el efectivo y los equivalentes
de efectivo, caso en el cuál se estaría hablando del “Estado de flujos de
efectivo”.
Página siguiente
|