1.1
USUARIOS
DEL ANÁLISIS FINANCIERO (I)
1.1.1
Otorgantes de crédito
En la práctica, pueden catalogarse dos clases de otorgantes
de crédito a las empresas. La diferencia entre una y otra categoría radica
en que una de ellas no causa ningún costo financiero por la concesión del
crédito; son, normalmente, los proveedores de bienes y servicios. La otra
clase de otorgantes de crédito son las entidades que suministran recursos,
en ejercicio de sus propias actividades, a los entes económicos para el
desarrollo de sus operaciones, ampliar la capacidad productiva,
diversificar actividades o para una combinación de estos hechos, a cambio
del pago de un interés.
Pero, unos y otros, tienen en común que las utilidades
que esperan recibir por el crédito otorgado son fijas y, en consecuencia,
en cierta forma dependen de la situación financiera del deudor. Por parte
del proveedor, la ganancia es la diferencia entre el precio de venta y
los costos incurridos; y para el prestamista, la utilidad es la tasa de
interés pactada. Si la empresa a quien se aprueba el crédito incurre en
incapacidad para atender sus acreencias, ambas clases de otorgantes de
crédito corren el riesgo no sólo de no percibir la utilidad esperada, sino
también de perder el capital suministrado, representado éste por los costos
incurridos para producir los bienes y servicios, objeto del crédito, o por
el principal o monto de dinero prestado.
Por ello, antes de conceder financiación, los acreedores
estudian situaciones tales como cláusulas de protección de la acreencia,
conociendo y comprobando el valor de mercado de los activos dados en
garantía, la capacidad de generación de recursos y la confiabilidad y
estabilidad de las proyecciones de caja para períodos futuros, con el
propósito de evaluar las posibilidades reales de retorno del interés —si lo
hay— y del principal.
Asimismo, las personas o entidades otorgantes de
crédito analizan la capacidad para obtener resultados, provenientes de
las operaciones normales del ente económico y, en especial, la habilidad
para producir niveles estables de utilidades, aún en épocas difíciles. Los
enfoques, las técnicas de análisis y los criterios de evaluación utilizados
por acreedores actuales o potenciales, varían de acuerdo al monto del
principal, las garantías y el propósito del crédito.
Si el crédito es a corto plazo, entonces interesará
la situación financiera que presenta hoy día su deudor o, por lo menos, en
los últimos períodos contables; así mismo, se dará preferencia al estudio
de la liquidez de los activos corrientes y sus tasas de rotación. Si, por
el contrario, la operación es a largo plazo el análisis debe incluir proyecciones
de flujos de efectivo y la evaluación de la capacidad de la empresa para
generar recursos propios, también a largo plazo, pues de allí provienen
las fuentes para atender los cargos fijos inherentes a la deuda —como lo
son los intereses— y las demás obligaciones conexas. Así mismo, para ambos
plazos, el análisis debe incorporar un estudio de la estructura de capital,
por el impacto que ésta tiene sobre el riesgo, la calidad de la deuda y el margen
de seguridad que se debe manejar en cualquier operación de crédito.
|
Activos corrientes
|
Liquidez
|
|
Calidad de la deuda
|
Proyecciones de caja
|
|
Estructura de capital
|
Tasa de interés
|
|
Flujos de efectivo
|
Valor de mercado
|
Siguiente página
|