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2.3 CONCLUSIONES
Al respecto, el Instituto
Mexicano de Contadores Públicos se ha pronunciado de la siguiente manera
(1)
“Para que los estados
financieros sean más útiles deben poseer, entre otros, el atributo de ser
comparables. En un entorno inflacionario la comparabilidad entre distintos
períodos se ve fuertemente afectada por la inestabilidad de la unidad de
medida empleada en la elaboración de los estados financieros.
Para eliminar el impacto
de la inflación sobre la comparabilidad en los estados financieros que
incluyen cifras de períodos anteriores, es necesario reexpresar dichas
cifras a pesos de poder adquisitivo de la fecha de los estados financieros
del último período, determinados con factores derivados del Índice de
Precios al Consumidor. En el apéndice 2 de la Circular 28, se describe un
procedimiento para llevar a cabo esta reexpresión.
Para lograr adecuadamente
la comparabilidad mencionada se deben presentar los estados financieros de
períodos anteriores con sus cifras reexpresadas, tal y como se indica en el
párrafo anterior. Esta reexpresión es únicamente para fines de presentación
y no implica modificación alguna en los registros contables.
...
En opinión de algunos
miembros de la profesión, incluidos algunos de la Comisión de Principios de
Contabilidad, para lograr una mejor comparabilidad, se requiere
primeramente que los estados financieros originalmente emitidos, estén
todos ellos expresados en pesos de poder adquisitivo al cierre al cierre
del ejercicio...”
Por su
parte, las normas internacionales de contabilidad señalan que:
“Las cifras que se
informen correspondientes al período anterior, ya sea que se haya expresado
al costo histórico o al costo actual, se reexpresan aplicando un índice
general de precios de manera que los estados financieros comparativos se
presenten en términos de la unidad de medida monetaria de poder adquisitivo
al final del período que se informa. La información que se revela con
relación a períodos anteriores también se expresa en términos de la unidad
de medida monetaria de poder adquisitivo al final del periodo que se
reporta.(2)
A
manera de conclusión la técnica de análisis comparativo es válida en la
medida en que se cumplan los siguientes requerimientos mínimos:
1. Poseer dos o más estados financieros clasificados uniformemente,
con el propósito de que existan las mismas cuentas en cada uno de ellos;
2. Verificar que cada uno de los estados financieros que se van a
comparar estén debidamente reexpresados en pesos del 31 de diciembre de
cada año, para lo cual ha debido aplicarse un sistema integral de ajustes
por inflación sobre todas las partidas no monetarias del balance sobre las cuentas de resultado. En caso
de no haberse practicado un ajuste de ésta clase, deberá adelantarse tal labor
aplicando los procedimientos recomendados a nivel internacional (3).
3. Actualizar las cifras de cada uno de los estados financieros
que se van a analizar, aplicando un índice general de precios, buscando que
todos ellos queden expresados en pesos del último período conocido.
4. Calcular las variaciones absolutas y relativas de todos o
algunos rubros que sean de especial interés.
5. Extraer las conclusiones y presentar las recomendaciones que se
crean necesarias.
La importancia del análisis
comparativo radica en el hecho de que, comparar las cifras anuales con un
promedio, determinado en un lapso de tiempo de varios años o tomado del
sector al cuál pertenece la empresa, permitirá identificar los cambios o
variaciones significativas en cualquier año. En consecuencia, los estados
financieros comparativos también se pueden presentar reflejando el total
acumulado para el período, para cada uno de los rubros analizados o para el
promedio de ése año.
Para el
cálculo de los cambios anuales se deben tener en cuenta algunos aspectos
importantes:
a) Si existe una cifra negativa en el año base (o primer año de
comparación) y una cifra positiva en el período siguiente —o lo contrario—
no se puede calcular cambio porcentual alguno;
b) Cuando una cifra tiene algún valor en el año base, pero ninguno
en el período siguiente, la variación (negativa) es del 100 por ciento; y
c) Cuando no existe un valor registrado en el primer año (período
base), no se puede calcular ninguna clase de cambio o variación porcentual.
El análisis comparativo, así como
los análisis por tendencias y porcentuales son muy útiles para
comparaciones entre empresas, pues sus conclusiones pueden señalar variaciones
significativas en la estructura o en la distribución contable, las cuales
—una vez detectadas— deben ser comprendidas y explicadas, por parte del
analista.
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Inflación
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NIC No. 15
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Índice de Precios al Consumidor
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NIC No. 29
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Boletín B-10
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Economía hiperinflacionaria
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FASB 89
|
Período base
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