5.4
INTERPRETACIÓN DE LAS RAZONES FINANCIERAS
Por los motivos
expuestos, los indicadores financieros deben interpretarse con prudencia ya
que los factores que afectan alguno de sus componentes —numerador o denominador—
pueden afectar, también, directa y proporcionalmente al otro,
distorsionando la realidad financiera del ente. Por ejemplo, clasificar una
obligación a corto plazo dentro de los pasivos a largo plazo puede mejorar
la razón corriente, en forma engañosa.
Por tal
circunstancia, al estudiar el cambio ocurrido en un indicador es deseable
analizar el cambio presentado, tanto en el numerador como en el denominador
para poder comprender mejor la variación detectada en el indicador.
En razón a las
anteriores consideraciones, se recomienda el análisis detenido de las
notas a los estados financieros, pues es allí donde se revelan las
políticas contables y los criterios de valuación utilizados.
Así mismo, los
resultados del análisis por indicadores financieros deben ser comparados
con los presentados por empresas similares o, mejor, de su misma actividad,
para otorgar validez a las conclusiones obtenidas. Porque se puede
reflejar, por ejemplo, un incremento en las ventas del 25 por ciento que
parecería ser muy bueno —mirado en forma individual— pero que, sin embargo,
si otras empresas del sector han incrementado sus ventas en un 40 por
ciento, tal incremento del 25 por ciento no es, en realidad, una tendencia
favorable, cuando se le estudia en conjunto y en forma comparativa.
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